El comedor escolar tiene que ser un espacio educativo más del centro educativo donde se siga aprendiendo y educando, y no un mero servicio complementario más, tal y como a fecha viene recogido en la normativa educativa vigente. Es imprescindible que el comedor escolar esté dentro del proyecto educativo de cada centro.

Así mismo, la materia prima que utilicen en la elaboración del menú tiene que ser de cercanía, y de agricultura sostenible, … pero no nos podemos quedar solo en esta reflexión, hay que ir más allá. Tan importante es lo que los y las niñas comen en el comedor como el tiempo que dedican a ello. El horario y la duración del comedor es un aspecto que queda siempre en un segundo plano, reduciendo cada vez este tiempo, y haciendo más estresante este momento tanto para el alumnado como para el personal del propio comedor. Debemos hacer una profunda reflexión sobre este tema, y comenzar a incluir cambios que favorezcan todo el funcionamiento y a las personas que son parte de ello.

Es imprescindible un menú equilibrado con productos de la mejor calidad, pero también el tiempo necesario para que coman y no engullan.

Al Departamento de Educación se le ha instado en muchas ocasiones a que amplíe el tiempo que se destina para el comedor y a modificar las ratios (monitora por alumno/a). Es ahora el momento, con el debate para una nueva ley vasca de educación, que el comedor deje de ser un servicio complementario y sea un espacio educativo más del centro escolar.

Andoni Alonso, miembro de LAB Kolektibitateak y del grupo motor de GPGA