El viernes 9 de octubre nos reunimos en la Plaza del Mercado de Azpeitia para conocer la realidad de los mercados locales de Euskal Herria y Senegal, construir puentes entre culturas alimentarias y reflexionar sobre cómo avanzar hacia sistemas alimentarios más justos. La jornada fue organizada conjuntamente por Justicia Alimentaria y Elikagunea, con una subvención de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

La sesión comenzó conociendo la realidad de los mercados locales de Podor (Senegal). Los mercados no son simples lugares donde comprar y vender alimentos: forman parte de la economía local, la cultura y la vida comunitaria, y favorecen las relaciones entre las personas y la transmisión de conocimientos. Además, comparar las experiencias de Euskal Herria y Senegal nos permitió reflexionar sobre los retos a los que se enfrentan actualmente nuestros mercados y sobre la necesidad de mantenerlos vivos.

Además de hablar sobre alimentación y producción local, compartimos una experiencia práctica en torno a las semillas. Preparamos semilleros con semillas de okra y perejil traídas de Senegal y conocimos la importancia de la okra en la soberanía alimentaria de las familias de Podor, gracias a su resistencia frente a las sequías.

La gastronomía también ocupó un lugar especial en la jornada, ya que nos brindó la oportunidad de compartir culturas y experiencias a través de la cocina. Durante una demostración culinaria, aprendimos a preparar un postre tradicional senegalés elaborado con mijo integral. Además, tres mujeres de Azpeitia trajeron platos para que pudiéramos conocer de cerca los sabores y las recetas de la gastronomía senegalesa. Gracias a esta aportación, descubrimos también que la cocina es una forma de compartir conocimientos y cultura. Para finalizar el encuentro, nos reunimos en torno a una deliciosa comida compuesta por platos senegaleses, que degustamos mientras conversábamos y compartíamos experiencias.

Por último, creamos un espacio de reflexión colectiva a través de un mural digital. En respuesta a la pregunta «¿Cómo podemos mantener vivos nuestros mercados locales en un mundo en constante cambio?», las personas participantes añadieron sus ideas y propuestas. La iniciativa sigue abierta y todas las personas interesadas están invitadas a realizar sus aportaciones. Entre quienes participen se sorteará una cesta agroecológica.

El encuentro de Azpeitia nos mostró que cuidar los mercados locales es mucho más que mantener espacios donde comprar y vender alimentos. También significa apoyar la producción local, compartir culturas y conocimientos, fortalecer los vínculos comunitarios y construir sistemas alimentarios más justos y sostenibles. Acercando las experiencias de Euskal Herria y Senegal, tuvimos la oportunidad de seguir reflexionando sobre la importancia de mantener vivos nuestros mercados y de continuar aprendiendo conjuntamente.